Buscá en este blog

Hecho por Alejandro Caruso
Mostrando entradas con la etiqueta El Mar de las Almas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El Mar de las Almas. Mostrar todas las entradas

sábado, 2 de julio de 2011

Luna Park Herida

Carajo celebró sus diez años de existencia con un show en el Luna Park, en el cual repasó toda su trayectoria, además de usarlo para presentar El Mar de las Almas, su placa más reciente.


Foto sacada del twitter @cherremi_

Diez años no se cumple siempre y por ello este festejo estuvo a la altura de las circunstancias. Carajo tuvo su bautismo en el Luna Park e hizo delirar con su poder y energía a todas las personas que se acercaron al Palacio de los Deportes de Buenos Aires.

Y por supuesto no fue un show más, ya lo dejaba en claro la puesta en escena antes de que el concierto de inicio. Aprovecharon muy bien la extensión del escenario, ya que al ser nada más que un trío, en la mitad trasera se ubicó una pantalla led en la cual no pararon de emitirse imágenes y detrás de la misma reflectores. Para decirlo en criollo, la pantalla led apagada parecía simplemente una pared formada por plástico, pero funcionaba bien. Además a ambos costados del proscenio pantallas que enfocaban a los protagonistas, que entre tema y tema se mostraron agradecidos por el inimaginable crecimiento de Carajo en este tiempo.

Apenas pasadas las 21 el Luna quedó a oscuras, comenzó la intro con la imagen de un bebé verde llorando, algo que se extendería durante todo el primer tema: Ácido. El segundo fue Luna Herida, mientras las imágenes reflejaban estrellas moviéndose en un cielo oscuro. Luego de tanta intensidad, llegó la ovación a Tery, quien se lo había dedicado a su madre. Así le siguieron Una Nueva Batalla, El Error e Ironía con el Medley de Pantera, en el momento que el led enloquecía al no parar de mostrar varias guitarras.

Como si quedaban dudas de cuan pesada se pondría la noche, llegaron el turno de Libres y Pruebas, que ya a está altura era difícil de ovacionar el final de cada tema por la energía y el desgaste producido. Previamente a Chico Granada, el primero de Inmundo en la velada, en la pantalla un reloj indicaría una extrema cuenta regresiva directo a explotar en la cabeza de cada uno de los presentes con ese primer acorde lleno de distorsión y odio, desencadenante de una marea de mosh.

De esta forma no paraba de subir el entusiasmo en el público y pasaron Acorazados, Salvaje (un gran tema que hacía mucho no plasmaban y recuerda los inicios del grupo), Virus Anti-amor, Histeria TV (sorpresivo su ingreso en la mitad de la lista ya que incluyeron la intro), El Llanto Espiritual, Inocencia Perdida, Pura Vida, Resistiendo con Ideas (otra del dulce cajón de los recuerdos), Humildad, Hacerse Cargo, Atrapasueños, Entre la Fe y la Razón, Triste y llego la única forma de festejar tanta insania con Joder.

Para los bises quedaron El Mar de las Almas, Sacate La Mierda y El Vago. Pero hubo un tiempo para uno más, el número 26 y último de verdad, el cover de Nirvana Smells Like Teen Spirit, punto exagerado en cual se mezcló locura con algarabía para que tenga récord de visitas en Youtube. Enajenación tanto en la gente como en los músicos, ya que Tery tiró su gorra a los presentes.

Para criticar queda el volumen del micrófono de Corvata que por varios momentos era tapado por todos los instrumentos, un punto a reforzar en los sonidistas, algo que viene pasando en varios shows, ya sean locales o internacionales. Lo demás fue impecable, quedó demostrado que no tienen nada que envidiarle a los artistas de otros países y montaron un espectáculo muy interesante en lo visual como en lo auditivo. Que sería cliché desear que no se corte por otros diez años más. Mejor que sea para siempre.

Y ese Luna Park que tantas otras veces fue testigo de peleas pugilísticas por títulos mundiales, anoche volvió a estremecerse de una violencia sana. Personas que llegaron de todas partes de Argentina y hasta de Venezuela, según confesó Corvata. Y esa misma pista que seguirá albergando conciertos y espectáculos deportivos, ayer habrá quedado resentida, de tantos saltos y golpes contra el suelo. Habrá quedado herida.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Bandera roja y negra

Carajo presentó El Mar de las Almas, su cuarto álbum de estudio, en el Teatro de Flores. Interpretaron todos los temas de su nueva placa y además utilizaron la ocasión para repasar otros éxitos. Volverán a tocar los sábados 13, 20 y 27 en el mismo lugar.



Pasadas las 20 30 se corrió el telón del Teatro de Flores (donde ya son como locales ya que allí habían presentado su disco anterior Inmundo, en 2007) y ahí estaban Corvata con chaleco y bandana, Tery con su gorra tricolor y camisa a cuadros, y Andy con su nuevo look de barba a lo James Hetfield. Listos y preparados en sus respectivas posiciones, mientras sonaba la intro de El Mar de las Almas, su cuarto disco, y una vez finalizada la pista estuvieron a la altura de las circunstancias, durante las dos horas de show, para saciar la sed de la gente que colmó el lugar, con el único objetivo de explotarles la cabeza con sus acordes distorsionados.
Con una escenografía que fue adoptada a la ocasión (por este motivo no hubo bandas invitadas), que contenía luces de neón en triángulo hasta el fondo del escenario, las cuales alternaban sus tonalidades según la potencia y el mensaje de la canción, más las famosas lámparas con gelatinas bajo ellas permitían al grupo no solo jugar con su música sino también con su iluminación.
Y de una toda la carne al asador, los primeros diez temas fueron los de su nuevo álbum. Ácido, Luna Herida (en el cual se vio una gran energía entre el público y la banda), Una Nueva Batalla (con Tery ya en musculosa blanca por el calor), Fantasmas, Libres, Pruebas, Limbo y Frágil fueron los primeros temas en los que se pudo apreciar el imponente sonido y gran potencial de la banda que es contundente.
Luego vino el saludo de Corvata con la gente y la bienvenida a los “que están por primera vez viendo carajo”. Así continuaron con Virus Anti-amor, Humildad y El Mar de las Almas, para finalizar la primera parte.
A partir de ese momento comenzó la andanada de clásicos del conjunto. El Error, Ironía mas el Medley de Pantera, Joder, Chico Granada, Inocencia Perdida, Acorazados (en el que Tery tuvo inconvenientes con su solo final e igualmente fue aclamado por la gente), Hacerse Cargo (uno de los momentos más intensos de la noche), Entre la fe y la razón, y Pura Vida (con gran participación de la gente que armó una ronda gigante).
Para los bises quedaron Histeria TV Canción de Moda, Triste y Sacate La Mierda. De esta forma realizaron un concierto que según la vehemencia con la cual se manejó el mar de almas de personas ubicadas sobre la pista debería haber sido considerado “peligroso”. Definitivamente bandera roja y negra.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Surfea en la ola más alta

Carajo lanzó su cuarto disco de estudio, El Mar de las Almas, en el que marca una notoria evolución con su antecesor Inmundo. La placa contiene 12 pistas, con un total de once canciones, de las cuales una es instrumental. Ácido, el primer corte.



Carajo volvió a ser Salvaje y en poco más de siete temas demostraron que todavía son una de las bandas más agresivas de Latinoamérica, musicalmente hablando. Después de escuchar el cd, dan ganas de agarrar un palo de hockey sobre hielo y pegarle al primero que pase, eso es el nu metal y el grupo de Marcelo Corvata Corvalán, Hernán Tery Langer y Andrés Vilanova rubricó el mayor crecimiento en sus diez años de trayectoria.
A su potencial, por momentos descomunal y demencial, lo equilibraron con una gran producción que tienen detrás, gracias al obsesivo Alejandro Vázquez, el productor que se encargó de exprimir esa capacidad para asemejarla lo más cercano posible con la perfección, ya que se aprecia en gran calidad lo arreglado y prolijo que suena, pero a su vez, sin perder ese ruido hermosamente distorsionado.
A medida que los tracks van pasando, dan más ganas de subir el volumen, pero lamentablemente llega un momento que el indicador señala 100, aunque el ansioso oído implora un aumento de decibeles para saciar su placer. La intensidad del nuevo trabajo sigue sin bajar, así de vigorosos son los primeros siete temas. De esta forma, el grupo que estrenó su estudio Joder, retomó la energía mezclándola con una velocidad asombrosa. La crítica que podría hacerse en contra es que sólo contiene once canciones, de las cuales una es instrumental, y obviamente te dejan con ganas de más.
El cuarto álbum empieza con una intro frenética, ya el llanto de un bebé pone nervioso a cualquiera, pero a esa histeria hay que agregarle sonidos perfecta y colectivamente remasterizados de contrabajos y violines, que apenas suben para apagarse, junto al niño. Y de repente las primeras notas de la viola de Tery, acompañada por la bata de Andy, para dar comienzo a Ácido. Ahora si, el primer corte de difusión. Violencia en 3 minutos 43 segundos.
Le siguen Luna Herida, (¿el segundo corte?) una de las mejores creaciones por lo que significó su gestación con un mensaje fuerte sumado a la provocación de los acordes, Una nueva batalla, Fantasmas y, cuando todo hacía pensar que lo más elevado había pasado, llega el combo coaccionado de Libres y Pruebas. Explosión.
Luego de tanto cabeceo automático aparece Limbo, el tema instrumental para relajarse y bajar un poco. Pegados a él están Frágil, Virus Anti-amor, el rap del cd, y Humildad, un punk infaltable característico (como así lo fueron El Vago en Carajo, De hoy no pasa en Atrapasueños e Inocencia Perdida en Inmundo). Para el final dejaron El Mar de las Almas, el que bautizó a la placa, un tema con gran elaboración y emotividad.
Mientras en este Mar barrenan géneros como el trash (con importante influencia de Iron Maiden), hardcore (con pincelazos de Pantera), rap y punk, Carajo surfea tranquilo con su disco en la ola más alta que lo puede llevar más alto aún.