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Hecho por Alejandro Caruso

jueves, 10 de febrero de 2011

De New York a Río Negro

Comienza la undécima edición del Cosquín Rock, el festival de música más federal del país, con representantes de todas las provincias y hasta de toda América. Los artistas destacados serán Charly Garcia, Ciro y Los Persas, CJ Ramone, Skay, Spinetta y Calle 13.



Mañana y durante todo el fin de semana se desarrollará el Cosquín Rock 2011, que contará con tres fechas y tendrá la particularidad de que estrenará el predio del aeródromo de Santa María de Punilla, debido a que el productor José Palazzo, tuvo problemas con los vecinos de la Comuna San Roque, donde antiguamente se llevaba a cabo. Esta es la tercera mudanza, ya que en sus inicios el festival se montaba en la Plaza Próspero Molina en la ciudad de Cosquín, Córdoba.
En esta oportunidad aparte del escenario principal, temático y un tercero que llevará el nombre de Julio Anastasia, en homenaje al músico cordobés fallecido integrante de Los Navarros, y un cuarto proscenio que será un hangar en el cual se desenvolverán las bandas más unders y la Bizarren Miusik Party, exclusivamente en el día 2.
En la fecha 1 del viernes 11, se presentarán Calle 13, La Vela Puerca, Babasónicos y el cierre estará a cargo de Las Pelotas. En tanto que el escenario temático estará teñido de punk, con las exhibiciones de Massacre, Carajo, Attaque 77 y la magnífica clausura del mítico legendario neoyorquino CJ Ramone.
El sábado 12 será el más intenso. En el principal actuarán Luis Alberto Spinetta, León Gieco con D-Mente, Skay Beilinson y un cierre de gala con Charly García, minutos pasados la medianoche. Fiel característica de este festival que finaliza a altas horas de la madrugada. La temática del día será el reggae y lo mejor de la índole local se verá sobre la tarima, por la que pasarán Dread Mar I (con su hit del verano Tu Sin Mi), Los Pericos, Los Cafrés, Fidel Nadal y Nonpalidece.
La última fecha tendrá un cierre de lujo a cargo de Ciro y Los Persas, pero antes tocarán Las Pastillas del Abuelo, No Te Va a Gustar, Kapanga y Los Gardelitos. Pero no será lo único, será una jornada bien heavy porque en el escenario secundario darán sus performances Coverheads, Tren Loco, Horcas, Logos y Almafuerte.
Así pasará un festival que presenta bandas desde Nueva York hasta Río Negro, como es el caso de Juka.

Morosos

Argentina derrotó 2 a 1 a Portugal en Ginebra, con goles de Di María y Messi, de penal en el epílogo del partido. Cristiano Ronaldo había igualado transitoriamente para los lusitanos.



Automáticamente cuando se menciona Argentina y Portugal en fútbol, vienen a la mente Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, los dos mayores reyes actuales del mundo, por lejos. Ídolos indiscutidos en sus respectivos clubes, Barcelona y Real Madrid, y goleadores con 24 tantos cada uno de la misma liga. Pero en sus selecciones están en deuda y de a poco, con creces comienzan a cumplir con el mismo talento que derraman en sus equipos. Cumplieron un buen partido, pero vale reconocer que tuvieron sus lagunas.
Messi se puede afirmar que se llevó el duelo, no solo porque convirtió el gol de penal en el último minuto, sino porque inventó una de sus geniales diagonales para asistir a Di María, quien atraviesa un nivel impecable, en el primer gol y se potenció en la pelota detenida, la cual era una de sus falencias, ya que un tiro libre suyo se fue apenas desviado y colocó un centro en la cabeza de Pastore que dio en el travesaño. Pero cuando el seleccionado perdía la pelota, esa necesidad de recuperación lo hacía retroceder demasiado, hasta pasar el círculo central, y eso que hoy se desempeñó como centrodelantero.
En el caso de Portugal, CR7 (jugó 60 minutos) marcó un gol de delantero de área al aparecer solo frente a Romero y algunos destellos de distinto. Cuando desaparecía, el que se cargó sin peso al equipo fue Nani. El extremo del Manchester United desbordó y dejó su sello derrapando magia por el césped agrietado de Ginebra. Por un centro de él vino el empate parcial de los europeos y provocó algunos envíos más (un problema sin solución para la defensa albiceleste) que Almeida desperdició.
El que sufrió a Nani fue Marcos Rojo, el defensor ex Estudiantes (recientemente incorporado al Spartak de Moscú) a pesar de haberle tocado bailar con la más fea, cumplió un muy buen debut. Subió incansablemente y varios sablazos con forma de centro no terminaron en gol por las deficientes resoluciones de los delanteros. Como una volea increíble que Lavezzi tiró afuera abajo del arco. Excelente proyecto de lateral izquierdo.
Las mayores deficiencias se mostraron en la defensa, como viene siendo costumbre. Algunos desacoples dejaron a los delanteros portugueses a merced de convertir, pero por el travesaño y su mala puntería no pudieron darlo vuelta. A esto hay que sumarle una floja tarea de Mascherano. El capitán siente la falta de continuidad en competencia de alto rendimiento, por ser suplente en Barcelona.
Más allá del resultado lo que hizo el Checho Batista, y continuará haciendo, fue armar una base de juego, sostenida principalmente como Messi como estandarte y un medio repletos de volantes de contención, en el que formen un tridente. Empezar a ganar los partidos a partir de la posesión de la pelota. Una idea que lleva tiempo, pero toma color. Claramente sobran un 5 y falta de entrada alguien con buen pie como Pastore, que cuando le tocó ingresar demostró que está para más. Pero si de suplentes se trata, los que cambiaron el partido fueron Zabaleta y el Burrito Martínez. Tiraron una pared en el sector derecho sobre el final del partido, que derivó en el penal al delantero de Vélez.
CR7 y Messi rompen toda clase de records. El del Real perdió la final de la Euro en su casa, en 2004, y ya se le fueron dos mundiales. Al del Barsa también se le pasaron dos mundiales y perdió la final de la Copa América 2007. Son dos morosos con una única deuda pendiente, obtener un título grande con su selección.

jueves, 3 de febrero de 2011

Sin espíritu adolescente

Nirvana tocó en Vélez el 30 de octubre de 1992, en pleno apogeo por su fama mundial. Hizo un gran show fiel al estilo de Kurt Cobain de cambiar e improvisar mucho sobre el escenario. Tan fue así que pasaron por Argentina sin hacer su mayor hit, Smells Like Teen Spirit.



La programación de la primera fecha del Festival Rock & Pop indicaba que Nirvana haría su primera y única presentación en Buenos Aires, desde las 23 de aquel viernes 30 de octubre. Pero el trío de Seattle arrancó media hora antes, con un tema imposible de identificar. Un adelanto de lo que iba a ser alguna nueva canción que finalmente no entró a In Utero. Kurt Cobain estaba evidentemente enojado y el sonido de su guitarra hablaba por él.
A los seis minutos de show, después de terminar Aneurysm, Cobain hizo sonar la introducción de su mayor hit, Smells Like Teen Spirit. Pero enseguida lo cortó y tocó Breed, otro tema de Nevermind. Al finalizarlo, volvió a amenazar con la canción que puso a Nirvana en boca de todo el mundo. Pero fue la segunda falsa alarma.
El trío continuó con Drain you, siguió con una extraña versión de Beeswax y luego llegó el turno de Spank thru, el primer tema grabado por Nirvana para el compilado Sub Pop 2000. El final de School recibió los primeros aplausos notorios de la velada. Cobain prosiguió con una versión sucia de Come As You Are, otro éxito de la banda. Cuando el público gritaba "hey, hey" al son del ritmo, él cambió la letra y en buena parte reprodujo sólo onomatopeyas al igual que la gente.
Después de afinar, Nirvana tocó Lithium, Lounge Act, Sliver y About a girl. Entonces, el guitarrista le indagó a Novoselic, "¿quieres bailar el tango?". El público comenzó a corear el nombre de la agrupación y el vocalista comenzó con Polly, acompañada por Grohl haciendo repiques sobre un platillo y por el bajista en palmas. Luego, Kurt se puso a jugar con una canción country. "Somos una de las bandas más excitantes del mundo, como ustedes pueden ver", bromeaba Novoselic. Tras ello, fue el momento de In Bloom, pero con una versión mucho más pesada que la del estudio. Grunge en estado puro.
La andanada de hits siguió con una acelerada Territorial Pissings, pero igualmente la gente la cantó entera. Posteriormente, Grohl encaró un ritmo dance y en un castellano inestable gritó, "¡Io me gusta tecnou!". Hicieron Been a son y reiteraron la maniobra. Seguidamente sonaron On a plain, Negative creep y Blew, agradecen y el escenario queda desierto.
Al rato, los norteamericanos volvieron al escenario, decorado sólo con una sábana blanca a manera de telón de fondo. El primer tema de bises fue All apologies, un adelanto de que que se vendría en In Utero. Todo el estadio esperaba Smells Like Teen Spirit, pero el grupo se arriesgó con una improvisación de Nameless, endless. A su término, Cobain, Grohl y Novoselic se retiraron nuevamente. Los espectadores corearon "Nirvana no se va", pero tras una hora y media de concierto, y sin tocar su canción más famosa, Nirvana había concluido.
Kurt estaba muy molesto por la reacción del público con sus amigas de Calamity Jane, que subieron al escenario después de la actuación de Los Brujos, y fueron hostigadas con elementos contundentes hacia el proscenio. Por eso el vocalista entendió que la gente no merecía oír en vivo su mayor éxito. El hit que marcó a toda una generación.

viernes, 14 de enero de 2011

Un Huracán en Aruba

Ariel Ortega ya es jugador de All Boys, pero no es la primera vez abandona el club a préstamo por cortocircuitos con el entrenador de River. Antes había sido con Diego Simeone a quien había acusado de mala leche. Justamente el Cholo fue el último técnico que pudo sacar campeón al conjunto de Núñez, en el Clausura 2008, cuando Jose María Aguilar comparaba a la institución que presidía con un paraíso caribeño. Acá un recuerdo del paso del entrenador por el Millonario ¿Será el mismo final para JJ López?



Aruba es un país del Caribe en el que durante su verano, debido a su clima tropical, soporta fuertes tormentas y huracanes. Desde esa frase metafórica usada por José María Aguilar, quien comparó al país de las Antillas con River Plate, es imposible no encontrar coincidencias entre ambos, aunque los más afectados sean los turistas que están de paso. Como Diego Simeone, quien vivió la más dulce primavera pero no pudo soportar el tornado del verano y voló junto a él.
Simeone llegó a River tras una polémica despedida en Estudiantes de La Plata. Con cortocircuitos con Juan Sebastián Verón de por medio, abandonó el plantel antes de disputar la Copa Libertadores. Pero el inicio del ciclo en el club de Núñez no fue fácil, ya que arrancó con una derrota en su debut oficial (2 a 0 por la Copa, contra Universidad San Martín de Porres, un equipo desconocido de Perú) y con los fuertes rumores de que su esposa Carolina Baldini le era infiel con el bañero Fabián Orlovsky, un integrante de Los Borrachos del Tablón, donde es conocido como He-Man.
Sin un juego vistoso y basado en la solidez defensiva, el Cholo obtuvo resultados positivos en el Clausura y en la Libertadores, donde terminó primero en la fase de grupos. Aunque el partido de vuelta por los octavos de final, ante San Lorenzo en el Monumental, fue una bisagra ya que con dos goles arriba y dos jugadores más, el Ciclón de Ramón Díaz, un técnico amado en River, se lo empató y lo dejó afuera. Muchos hinchas le criticaron el no haber puesto a Ariel Ortega en ese partido clave.
Con el cuchillo entre los dientes y una actitud envidiable, asumió la responsabilidad y el grupo digirió rápidamente la eliminación. Simeone comenzó a incluir a Ortega entre los titulares y consiguió el título local para el club, después de cuatro años sin obtenerlo. Pero los cruces con el Burrito no habían terminado. Harto de los faltazos a los entrenamientos producto de su problema con el alcohol, el entrenador decidió prescindir del jujeño para el segundo semestre del año, y por eso fue cedido a préstamo a Independiente Rivadavia de Mendoza. La gota que rebasó el vaso fue que el día previo al partido por la última fecha, contra Banfield, con River ya campeón, el delantero llegó alcoholizado a la práctica por lo que el entrenador decidió no concentrarlo. Ortega disparó duro contra Simeone, al que calificó como “un vigilante mala leche”.
En la segunda parte del año le apostó todo a la Copa Sudamericana, pero no superó los cuartos de final. Igualó frente al Chivas de Guadalajara en México, en otro cotejo que llevaba dos goles de ventaja y se lo empataron, en el cual mereció una mejor suerte.
El torneo Apertura fue lapidario para el director técnico, ya que solamente ganó un partido y debió renunciar en la fecha 14, con el equipo último, en la peor campaña de la historia de la institución.
Como perlita quedaron las derrotas en los dos clásicos oficiales ante Boca, ambos por 1 a 0. Se despidió ante una ovación de los hinchas luego de que River le empatara a Huracán tras ir 0-3. Justamente se lo llevó un Huracán.

lunes, 10 de enero de 2011

El batacazo inaugural

En el año de un nuevo Mundial de Rugby, el recuerdo del debut de Los Pumas con el magnífico triunfo ante el local Francia, por el partido inaugural de la última edición de la Copa Webb Ellis.



Argentina derrotó a Francia 17 a 12, en el estadio Saint Denis de París, en el partido inaugural del VI Mundial de Rugby, y dejaron en silencio a 76 mil franceses, al lograr uno de los triunfos más importantes de su historia, en lo que fue, sin dudas, el gran batacazo del campeonato.
Los Pumas disputaron un primer tiempo estratégicamente brillante, ya que a su garra, actitud y temple, se le sumó la capacidad técnica de Marcelo Loffreda, quien le ordenó a su equipo jugar corto, sin arriesgar la posesión de la pelota. Los locales, al jugar de igual a igual, fueron superados en el duelo de planteos, ya que su principal característica, que es el juego abierto por las bandas, no pesó.
En los primeros minutos, los visitantes tuvieron la capacidad para no enloquecerse ante el bullicio del público local que esperaba un cómodo triunfo de su seleccionado. Así, Argentina comenzó a presionar a la defensa rival. En un gran acierto táctico de su entrenador, los forwards ganaban metros y en ofensiva fueron eficaces, ya que Felipe Contepomi convirtió los tres primeros penales que tuvo a disposición, a los 4, 9 y 23 minutos respectivamente.
Agustín Pichot se encontraba muy metido en el partido, porque usaba su astucia e inteligencia en torno al funcionamiento del equipo: manejó correctamente las salidas en los scrums y presionó en la ofensiva francesa.
Las patadas de Martín Hernández, hacia el fondo, tenían como destinatario principal a Cédric Heymans, un habitual wing que fue derivado a fullback, para que Manuel Contepomi sacara a relucir su gran potencia en las alturas.
El único try del partido se produjo a los 26 minutos de esa primera mitad, cuando Horacio Agulla interceptó un pase de Remy Martín, descargó para Manuel Contepomi, que se la cedió a Ignacio Corleto, quien venía embalado, y este último, con una diagonal pudo penetrar en el in goal francés, para hacer delirar a esos 3 mil argentinos que por primera vez se hicieron sentir con fuerza en una cancha pintada exclusivamente de azul.
Los Pumas, con una ventaja de 11 puntos, sintieron los nervios de someter al poderoso en su casa y por eso cometieron más infracciones de lo debido, lo que le permitió a los galos arrimarse, tras dos descuentos de el infalible pateador David Skrela, hasta dejar el marcador en 17 a 9, al final del primer tiempo.
En la segunda parte, Francia salió a llevárselo por delante y se puso a cinco tantos, mediante un nuevo descuento de penal de Skrela. Con la rapidez de sus forwards y las subidas de sus backs ganó varios metros para vulnerar el in goal, algo que jamás consiguió debido a la gran defensa argentina, que basada en los tackles, resistió cualquier embestida de Les Bleus.
Los dirigidos por Bernard Laporte, sobre el final del partido, merodearon con algunos scrums por la banda derecha, pero no pudieron sobrepasar esa muralla argentina, ni con rucks ni mauls.
Tras el aguante defensivo, el árbitro inglés Tony Spreadbury, al que Loffreda le había metido presión en la semana previa para que no condicionara al visitante, pitó el final y Los Pumas, una vez más, dieron indicios de que son capaces de participar en cualquier competencia internacional a nivel selecciones.